Zapatos Mágicos
Fino tacón alto, preciosa correa al tobillo con rustico broche de metal. Pequeña y fina tira blanca que cae con gracia justo donde nacen los dedos. Los zapatos mágicos. Mis zapatos mágicos. Es que trepada en ellos soy otra. Veo la vida distinta y dejo de ser la Lola despeinada y mal combinada que suelo ser. Me convierto en el centro de atención de ciertos ojos que andan por la vida observando lo sexual de cada objeto, de cada paso y en cada ser. Cada vez que voy a un lugar extremadamente publico con ellos recibo mejor trato. Lo que son las apariencias. Con ellos soy el deseo hecho piernas de cierta personita que no puede esperar a que copule con ellos puestos.
Hoy tenía unas sandalias puestas y se me pegó un gigantesco, asqueroso y maldito chicle. Que aparte de mis sandalias terminó decorando la pobre alfombra de mi carro. Eso jamás me pasaría con mis bellos zapatos mágicos. Cada chica tiene un par...
Hoy tenía unas sandalias puestas y se me pegó un gigantesco, asqueroso y maldito chicle. Que aparte de mis sandalias terminó decorando la pobre alfombra de mi carro. Eso jamás me pasaría con mis bellos zapatos mágicos. Cada chica tiene un par...

0 Comments:
Post a Comment
Subscribe to Post Comments [Atom]
<< Home